Distinción entre deformidades estructurales y degenerativas
Es fundamental para el especialista en columna realizar un diagnóstico diferencial exhaustivo. Muchas veces, lo que se presenta como una alteración de la alineación responde a una enfermedad degenerativa del disco, donde la pérdida de altura discal provoca inestabilidad secundaria, o a cuadros de estenosis espinal que complican la mecánica vertebral. Asimismo, debemos evaluar si la curvatura es producto de una espondilólisis o espondilolistesis, condiciones que requieren un manejo quirúrgico específico distinto al de una escoliosis idiopática. En pacientes de mayor edad, exploramos procesos de osificación como la hiperostosis esquelética difusa idiopática (DISH) o la enfermedad de Forestier, que limitan la flexibilidad natural de la columna, además de considerar si existen complicaciones neurológicas como la siringomielia, el síndrome de médula anclada o la aracnoiditis espinal, las cuales pueden mimetizar o acompañar deformidades vertebrales.
