Distinción entre patologías tumorales e infecciosas
Cuando valoramos un caso de osteosarcoma vertebral, debemos realizar un estudio comparativo riguroso. Es vital descartar otros tumores malignos como el Cordoma, el Condrosarcoma vertebral, el Sarcoma de Ewing vertebral, el Mieloma múltiple vertebral o el Linfoma vertebral. Asimismo, diferenciamos lesiones benignas pero agresivas como el Osteoblastoma, el Osteoma osteoide o el Quiste óseo aneurismático, además de evaluar el Hemangioma vertebral y la prevalencia de Metástasis vertebrales. Paralelamente, el cuadro clínico debe separar estas entidades de infecciones severas como la Osteomielitis vertebral, la Discitis, la Espondilodiscitis, la Tuberculosis vertebral (Mal de Pott), la Brucelosis vertebral o el Absceso epidural espinal, todas las cuales presentan retos únicos en el manejo quirúrgico.
