¿Cómo interactúa esta condición con los defectos del desarrollo y la red neurológica?
Un diagnóstico certero del síndrome de Klippel-Feil exige diferenciarlo y correlacionarlo con trastornos del sistema nervioso y vascular espinal. Es imperativo rastrear la presencia del síndrome de médula anclada o el desarrollo de malformaciones arteriovenosas espinales que comprometan la perfusión sanguínea. Además, la estasis del líquido cefalorraquídeo puede dar origen a una siringomielia o cursar con sintomatología irritativa similar a una aracnoiditis espinal. En pacientes con predisposición sistémica a tumores neurales, como la neurofibromatosis con afectación vertebral, la planeación quirúrgica tridimensional debe delimitar cuidadosamente las áreas de fusión ósea para evitar lesiones accidentales durante cualquier maniobra de descompresión.
