¿Cómo se relaciona esta tracción nerviosa con los defectos de nacimiento y displasias óseas?
La presencia del síndrome de médula anclada se asocia directamente con disrafismos espinales como la espina bífida, donde el tejido nervioso queda atrapado en los elementos posteriores. Asimismo, variaciones complejas de la segmentación como el síndrome de Klippel-Feil y la espondilocostal disostosis pueden alterar la longitud del canal vertebral, sumando tensión mecánica al tejido nervioso. En el espectro de las displasias óseas y del tejido conectivo, tales como la displasia espondiloepifisaria, la acondroplasia y la osteogénesis imperfecta, las asimetrías del canal modifican la relación anatómica normal de la duramadre, requiriendo un mapeo neurofisiológico minucioso antes de sugerir cualquier tipo de tracción quirúrgica.
